Sesiones con alumnado
Encuentros regulares por curso o por especialidad. Trabajo grupal sobre temas que emergen en formación intensiva: imagen corporal, gestión de la presión, vínculo con el oficio, identificar cuándo pedir ayuda.
Programas largos en escuelas
Cuando una escuela quiere algo más que una charla suelta. Diseño y coordino programas trimestrales o anuales de prevención y detección temprana en escuelas de teatro, conservatorios de danza y música, y escuelas de cine.
El alumnado de estas instituciones vive una formación intensiva, competitiva y exigente con el cuerpo y con la imagen. Hay riesgos que se conocen bien (trastornos de la conducta alimentaria en danza, ansiedad escénica desde edades tempranas, autolesiones) y que un programa estable puede prevenir y detectar a tiempo.
Qué incluye un programa
Encuentros regulares por curso o por especialidad. Trabajo grupal sobre temas que emergen en formación intensiva: imagen corporal, gestión de la presión, vínculo con el oficio, identificar cuándo pedir ayuda.
Equipo docente como primera línea de detección. Formación específica sobre señales de alarma, comunicación con familia, modos de derivar sin estigmatizar.
Diseño con el centro de un protocolo estable: qué hacer cuando se detecta una situación de riesgo, a quién avisar, cómo coordinar con la familia, cuándo derivar a sanidad pública o consulta privada.
Cuando el centro no tiene servicio propio de psicología y quiere ofrecer atención clínica al alumnado que lo necesite, podemos diseñar el modelo de derivación a mi consulta o a colegas de la red, manteniendo independencia clínica respecto al centro.
Cuándo encaja
Cómo contratar
El programa se diseña a medida del centro: tamaño del alumnado, horario disponible, especialidades, recursos previos. Conviene plantearlo antes del inicio del curso académico para encajarlo en horario lectivo.
FAQ
El secreto profesional aplica también a personas menores. El consentimiento informado se firma con familia o tutores legales para el trabajo clínico; lo que el alumnado comparte en sesión queda protegido salvo riesgo grave para sí mismo o terceros, en cuyo caso se activa el deber de protección y se informa a familia y centro. Se explica con claridad antes de empezar, no se improvisa.
Un taller es un encuentro puntual: abre tema, entrega herramientas, cierra. Un programa de prevención es estable: sesiones regulares con alumnado a lo largo del curso, formación al profesorado como primera línea de detección, protocolo de derivación diseñado con el centro y atención clínica disponible cuando hace falta. Lo segundo previene y detecta a tiempo; el taller suelto, no.
Antes del inicio del curso académico para encajarlo en horario lectivo y diseñar el calendario con el equipo docente. Se puede arrancar también a mitad de curso si la situación lo pide (por ejemplo, tras detectar casos preocupantes), pero el formato anual completo encaja mejor con planificación previa.
Se diseña con el centro al inicio del programa: qué hacer cuando se detecta una situación de riesgo, a quién avisar (tutor, dirección, familia), cómo coordinar con sanidad pública o consulta privada y cómo comunicar sin estigmatizar. El protocolo queda escrito, no depende de improvisación de quien recibe la alerta.